El puente de mayo nos fuimos a descansar unos días a Castilla-La Mancha y aprovechar para ver a los amigos. Hicieron unos días magníficos de sol y el campo castellano manchego estaba en todo su explendor, campos verdes salpicados de amapolas en las que en ocasiones eran verdaderos mantos de color rojo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario