
A menudo damos vueltas a la cabeza sobre que tipo de cabecero para la cama elegir y tenemos muchas opciones, cabecero de madera como los de antaño, de forja, con cojines, entelados y capitoné, para almacenar objetos y tener todo en orden tipo los de Ikea o simplemente pintándolo como si fuera un mural o con vinilos.
En la primera imagen os presento el cabecero de madera de toda la vida recuperado y restaurado y que opté para mi cama.
Si lo que nos gusta es dar un ambiente cálido la madera es casi la mejor opción y podemos también pintarlo, decaparlo y adaptarlo a nuestros gustos.
Si lo que nos gusta es dar un ambiente cálido la madera es casi la mejor opción y podemos también pintarlo, decaparlo y adaptarlo a nuestros gustos.
Si elegimos este tipo de cabecero al igual que el entelado el protagonista será la tela y aquí si que tenemos infinidad de textiles y estampados para elegir. Según mi experiencia con este tipo de cabecero lo mejor es decidirse por una tela sufrida porque con el roce tiende a ensuciarse.
Para entelar un cabecero, necesitaremos un tablero, espuma, guata (opcional) y una grapadora. En sí es como si forráramos el tablero. Es sencillo, económico y sobre todo indicado para aquellas personas que no saben coser o no disponen de una máquina. 
cabecero decorado con vinilo





























